MUJICA FAVORITO PARA GANAR LA PRESIDENCIA: 50,9% CONTRA 43,7% DE LACALLE
Cuando se pregunta a los uruguayos a qué candidato votaría como Presidente, 50% responde que votaría a José Mujica y 41% a Luis Alberto Lacalle, mientras 4% está indeciso y no sabe aún a quién votar, y 5% está inclinado a votar en blanco o anulado. El resultado lineal de la encuesta es muy parecido al de la medición anterior, de principios de mes. De hecho, casi idéntico. A pesar de haber tenido una campaña agitada, la “aguja” de la opinión pública parece no haberse movido en estas semanas de noviembre.
Con estos resultados, Equipos MORI trabajó en la elaboración de una proyección de indecisos. Al igual que en octubre, se elaboraron ocho modelos multivariados tomando en cuenta una enormidad de características de los indecisos, para intentar proyectar cuál será su decisión de voto final. Gruesamente hablando, La gran mayoría de los indecisos son personas que vienen de votar al Partido Colorado en octubre pasado, mujeres, del interior del país, de centro y derecha, mucho más parecidos al votante lacallista que al mujiquista promedio. En definitiva, en nuestra proyección los indecisos se vuelcan mayoritariamente hacia Lacalle, en relación de más de 3 a 1.
Con esta proyección, la estimación de Equipos MORI para el resultado del domingo es que Mujica tendrá 50,9% de los votos emitidos contra 43,8% de Lacalle, y que 5,3% de uruguayos votarán en blanco o anulado.
En definitiva, de acuerdo a nuestra proyección, salvo algún evento muy extraordinario Mujica efectivamente será el próximo Presidente de los uruguayos.
Respecto a la diferencia entre ambos, puede llegar a ser menor o puede llegar a ser mayor, en función de dos elementos:
a) Por un lado, el error de muestreo que es de 3,2% en más y en menos, por lo que Lacalle o Mujica pueden estar algo por encima o por debajo de nuestra proyección.
b) Por otro lado, también recordar que la encuesta fue realizada el fin de semana pasado. En estos últimos días hasta la elección puede haber variaciones no registradas en la encuesta, que modifiquen la diferencia en más o en menos.
Estas advertencias refieren a la diferencia entre ambos, pero no al resultado final Si no hay sorpresas grandes, Mujica será electo Presidente, con mayor o menor diferencia sobre Lacalle.
Mujica lidera en Montevideo y entre los jóvenes
La campaña, que mostró tanta estabilidad global en esta recta final, también lo ha sido en cuanto al apoyo de los candidatos en distintos segmentos de la población. Por un lado, se aprecia una ventaja holgada de Mujica sobre Lacalle en Montevideo (59% a 36%), y una moderada diferencia favorable a Lacalle en el interior (49% a 45%).
Y por otro lado, también hay un corte fuerte según la edad. Mujica tiene su mayor nivel de votación entre los jóvenes (donde alcanza al 64% de las preferencias) y Lacalle recibe mucho más apoyos entre los de edades más altas (supera a Mujica por 11 puntos entre los mayores de 60 años).
Finalmente, no se ven diferencias consistentes en función del nivel socio-económico. Como lo hemos repetido varias veces a lo largo de este año, esta no fue una elección de “pobres contra ricos”. El sistema de partidos uruguayo no tiene diferencias fuertes en función de clases sociales cuando se mira el conjunto del país. Tanto Mujica como Lacalle votan muy bien entre los estratos más bajos, los estratos medios y los más altos, más allá de los matices que muestra la información.
Comentarios finales
Uruguay vuelve a estar dividido en dos mitades. De acuerdo a la proyección de Equipos MORI los resultados serían casi idénticos a los de la segunda vuelta de 1999 cuando fue electo Jorge Batlle, pero al revés: en aquel entonces la mitad “tradicional” fue un poquito más grande que la de izquierda, y ahora es lo contrario, mucho más parecido a lo que ocurrió en 2004. Y este sigue siendo un escenario que plantea desafíos al liderazgo político en su conjunto en la búsqueda de diálogo y de acuerdos entre estas mitades.
El segundo comentario tiene que ver con la magnitud del voto blanco y nulo. En la proyección de Equipos MORI los votos blancos y nulos alcanzarían un nivel que si bien sigue siendo una minoría (5,3%), es extraordinariamente alto en perspectiva histórica. Si efectivamente hay un voto blanco o nulo tan alto esto es un síntoma por un lado de insatisfacción con la oferta de candidatos (que puede incluir una perspectiva generacional), y por otro de cierto nivel de molestia con una campaña electoral que ha sido bastante “flaca” desde varios puntos de vista.
Y, finalmente, recordar que el fin de una campaña electoral marca también el inicio de la siguiente. El lunes 30 de noviembre está comenzando la campaña electoral hacia 2014. En este plano, tanto el Frente Amplio como el Partido Nacional (y la mayoría de sus sectores) se enfrentarán en los próximos tiempos al enorme desafío de renovar su elenco político principal. En esto el Partido Colorado les sacó cierta ventaja en la elección actual.
