VISIONES SOBRE LA INSEGURIDAD Y LAS FORMAS DE COMBATIR LA DELINCUENCIA
La inseguridad continúa siendo hoy el principal problema del país, de acuerdo a la visión de los uruguayos. Cuando se pregunta en forma espontánea, sin sugerir opciones, cuál es el principal problema del país, 32% menciona a la inseguridad o a la delincuencia. En un segundo lugar aparece el desempleo, los problemas sociales, y la situación económica.
Estos son resultados de la encuesta de Equipos MORI del mes de junio, a partir de una muestra nacional de 700 personas, representativa de la población de 18 años y más (ver ficha técnica).
Esto no fue siempre así. Fue durante fines de 2008 y fundamentalmente en 2009 que la seguridad alcanzó el primer lugar en las menciones: anteriormente la principal preocupación era el empleo. Por supuesto, la disminución del desempleo en este período también puede haber contribuido a que otros problemas –como la inseguridad- cobraran mayor relevancia. Pero, en cualquier caso, lo cierto es que hoy la delincuencia y la inseguridad continúan siendo el tema que más preocupa a los uruguayos. El foco en la inseguridad no fue sólo un efecto vinculado a la campaña electoral, como algunos suponían, sino que persiste con la misma intensidad a varios meses culminada la elección.
¿Cómo combatir la delincuencia?
Equipos MORI preguntó a los entrevistados su opinión sobre distintas medidas posibles de acción para combatir la delincuencia.
En primer lugar se consultó a los uruguayos su opinión sobre la actuación de la policía frente a los delincuentes. Menos de la tercera parte (29%) considera que la actuación de la policía “es adecuada”, mientras que la mayoría (65%) opina que “debería ser más dura” y una minoría (1%) que “es demasiado dura”. Con claridad entonces los uruguayos reclaman a la policía mayor dureza con la delincuencia.
Por otro lado, se abordó el tema desde el plano de la legislación. ¿Debería haber leyes que impongan penas más severas a los delincuentes? Nuevamente una mayoría fuerte (78%) está de acuerdo en que la legislación debería ser más dura, y apenas uno de cada siete (16%) que es adecuada. Por último, se interrogó respecto a la actuación judicial. ¿La Justicia actúa adecuadamente, debería ser más estricta o debería ser menos estricta?. La enorme mayoría (en este caso alcanzando cifras cercanas al 90%) manifiesta que los jueces “deberían ser más estrictos” en la aplicación de la Ley. Es perfectamente posible que algunos de estos juicios respondan a visiones relativamente estereotipadas sobre la realidad, y que puedan estar basados en información parcial o fragmentaria, quizá incluso teñidos en alguna medida por la agenda de los medios de comunicación. Pero esto no hace que los juicios sean menos reales, o menos significativos.
Los uruguayos, entonces, parecen estar de acuerdo con todas estas cosas: policía más dura, leyes más severas, y jueces más estrictos en su aplicación. Esto puede significar, por un lado, que de alguna manera la opinión pública entiende que el problema requiere abordajes desde distintas perspectivas. Que no se trata sólo de una policía más activa, o de penas más duras, o de jueces más severos, sino que se requiere de un abordaje de todos estos niveles en simultáneo. Pero por otro lado, los resultados también pueden estar reflejando ciertos niveles de hartazgo con el problema, que llevan a que la gente manifieste un apoyo primario a todas estas medidas, quizá con poca reflexión sobre las posibles consecuencias de algunas de ellas en la vida cotidiana.
Otro punto interesante a señalar es que no hay diferencias significativas en estas opiniones en función de las identidades políticas. La izquierda históricamente ha tenido visiones menos “duras” que los partidos tradicionales sobre las formas de enfrentar la delincuencia, tanto con relación al accionar policial como con relación a las penas a imponer. Sin embargo, en este momento los juicios son bastante homogéneos entre los votantes de todos los partidos. Tomando como ejemplo la pregunta de si la policía debe actuar más duramente, se aprecia que la amplia mayoría de blancos y colorados cree que la policía debe actuar más duramente con los delincuentes pero también la gran mayoría de los votantes del FA hoy comparten esta visión. Estos resultados hace 15 o 20 años eran inimaginables, cuando el discurso de buena parte de la izquierda era que la policía actuaba de manera excesivamente dura. Resultados similares se obtienen en los otros dos indicadores referidos a las penas y a la actuación de los jueces.
El tema carcelario y los riesgos para el gobierno
Desde la mirada de la opinión pública el tema carcelario es un asunto probablemente más complejo que los anteriores. No disponemos de encuestas recientes sobre el tema pero sí se pueden hacer algunas reflexiones.
Está claro que si se endurecen las penas, si la justicia actúa de forma más estricta y la policía más duramente, entonces habrá más detenidos y presos. Y aquí entra el tema carcelario. Para la opinión pública, por un lado ha resultado evidente que la situación carcelaria actual es insostenible. Y en este contexto la idea de liberar cierto tipo de detenidos y presos podría ser hoy compartible por parte de la ciudadanía.
Pero por otro lado el gobierno corre aquí un serio riesgo de que se genere una alarma pública que, al igual que en 2005, termine bloqueando alguna de las intenciones iniciales. En aquel momento la Ley de Humanización y Modernización del Sistema Carcelario, que implicaba liberar anticipadamente a cierto tipo de presos, generó una reacción importante: el gobierno perdió 10 puntos de apoyo en un mes, y el Ministro del Interior José Díaz mucho más.
El Ministro Bonomi parece ser consciente de esta situación y está procurando explicar de forma integral el conjunto de medidas propuestas para solucionar el tema carcelario, más allá de la liberación de presos y detenidos. Pero igualmente, en un contexto donde la seguridad sigue siendo la principal preocupación de los uruguayos, el gobierno debe ir con pies de plomo en este tema para evitar tropezar dos veces con la misma piedra.
