20 . 12 . 2018 Volver al listado

INTENCIÓN DE VOTO DICIEMBRE: PN 34%, FA 30%

Los resultados

Si las elecciones fueran hoy el 34% afirma que votaría al Partido Nacional, el 30% al Frente Amplio, el 11% al Partido Colorado, el 2% al Partido Independiente, 1% al Partido de la Gente y a Unidad Popular, 7% en blanco o anulado y 13% permanece indeciso.

Los resultados son similares, gruesamente hablando, a los que se han registrado en los últimos años, con el Frente Amplio y el Partido Nacional recibiendo alrededor de 30% de los votos (con algunos altibajos alternados), con el Partido Colorado en un segundo escalón, y con el resto de los partidos en un nivel más bajo.

Los resultados confirman lo que muchas encuestas vienen mostrando hace tiempo: el Frente Amplio se encuentra en una posición electoral más débil que en la elección anterior, tanto comparado con el resultado de la elección de 2014, como comparado con lo que marcaba en las encuestas a la misma altura del período. El Partido Nacional, por el contrario, se encuentra algo por encima de su votación en 2014, y muy por encima de lo que recibía al finalizar el año 2013.

En este escenario los dos principales partidos están lejos de los números que les permitirían ganar en primera vuelta y una mayoría parlamentaria propia. Si no hay cambios significativos en el próximo año, es muy probable que el próximo presidente de los uruguayos no se conozca el último domingo de octubre sino el último domingo de noviembre. Y que la política de alianzas sea decisiva para definir la elección.

En este sentido, si el Partido Nacional y el Partido Colorado conforman un bloque electoral, como ha ocurrido en las últimas décadas, la situación ya no es tan equilibrada. La suma de los partidos tradicionales se ubica en 45%, contra 30% del Frente Amplio, lo que representa una diferencia clara del bloque opositor (aún sin incluir al Partido de la Gente y al Partido Independiente) sobre el partido de gobierno.

 

El corto plazo: cambios menores pero significativos

Además de la mirada de largo plazo, que confirma que el panorama electoral ha cambiado desde la elección anterior, también hay algunos elementos de corto plazo que es relevante señalar.

En los últimos tiempos el Frente Amplio se ha movido establemente en un rango de entre 30% y 35%.  No puede afirmarse que el Frente Amplio enfrente una tendencia de caída, pero sí que no muestra crecimiento. Incluso, al terminar el año, se encuentra en el “piso” de la banda (y muy cerca de lo que podría denominarse también como su “piso” electoral).

La oposición, en cambio, sí muestra algunas variaciones positivas en los últimos meses (modestas, pero variaciones al fin). El Partido Nacional ha oscilado los últimos dos años entre 27% y 34%. Termina el año en el “techo” de esta banda pero no es solo el efecto de una única medición: también en octubre se encontraba en un nivel más alto que en los últimos tiempos (33%). Por tanto las últimas dos mediciones combinadas muestran un buen momento del Partido Nacional, y algo similar puede decirse del Partido Colorado, que no registraba un 11% desde el año 2016.

De hecho la suma de Partido Nacional y Partido Colorado, que no había superado el 40% en los últimos años, sí lo logra en tres mediciones consecutivas en la recta final del año: 41% en agosto, 42% en octubre, y 45% en diciembre.

Los otros partidos del sistema (Partido Independiente, Partido de la Gente y Unidad Popular) no registran variaciones significativas. Cabe mencionar que la encuesta casi no capta, por su fecha de realización, el lanzamiento de La Alternativa, el espacio político generado en torno al Partido Independiente con las incorporaciones del ex candidato colorado Fernando Amado y el ex dirigente frenteamplista Esteban Valenti.

 

Balance final

Al terminar el año 2017, las perspectivas electorales para el Frente Amplio lucían amenazantes. Pero, aún faltaba mucho tiempo para la elección, y adicionalmente la oposición no mostraba señales importantes de crecimiento. Un año después, la perspectiva amenazante es mayor: transcurrió un año sin mejoras significativas propias y, aunque modestamente, la oposición parece mostrar señales de fortalecimiento.

¿Será 2019 un año que marcará la alternancia política, o el Frente Amplio logrará superar las adversidades que muestra el escenario actual? Esa pregunta no puede responderse aún, cuando falta toda la campaña, y nada menos que la definición de los candidatos en la interna.

Pero es claro que en este ciclo electoral, a diferencia de lo que ocurrió en las tres elecciones anteriores, el Frente Amplio iniciará la campaña electoral en desventaja respecto a sus adversarios políticos.

 

Las encuestas pueden equivocarse

La advertencia no está de más. En el mundo hubo muchos casos notorios de desaciertos en las encuestas como herramienta de pronóstico. Las “fotos” salieron algo movidas en algunos casos y, en algunos pocos, bastante fuera de encuadre. En las elecciones en Uruguay en 2014 las encuestas estimaban al Frente Amplio en un promedio de 44%, y votó casi un 48%. Esta diferencia de 4 puntos fue suficientemente amplia como para no lograr anticipar correctamente la mayoría parlamentaria que efectivamente tuvo el FA. La hipótesis de un “voto silencioso”, o “voto oculto” al FA que las encuestas no pudieron recoger, se instaló en el ambiente.

¿Podría repetirse un escenario donde hubiera un “voto oculto” a favor del FA, y que el nivel real del FA sea superior al que hoy registra en las encuestas? Sí, podría. Si el nivel de voto oculto fuera similar al de 2014, el panorama global no sería radicalmente diferente al que muestran las encuestas hoy, porque la distancia del FA respecto a lo que necesita para alcanzar mayoría parlamentaria es amplia. Pero también es cierto que, aunque no es muy probable, no hay forma de descartar que haya un “voto oculto” de mayor magnitud que en el pasado. Adicionalmente, también podría haber un “voto oculto” a favor de la oposición, que las encuestas no puedan anticipar ni medir.

Por tanto, hay que tomar las encuestas como lo que son: herramientas e insumos de análisis valiosos, que muestran tendencias importantes del escenario político (que no hay otra forma de conocer), pero también hay que tener cautela cuando unos pocos puntos de diferencia pueden llevar a escenarios políticos distintos. Será bueno recordar esta pauta a lo largo de toda la campaña.

 

Un final de año reconfortante para la política

Durante 2017 y el primer semestre de 2018 la sombra del “desencanto” con la política se ciñó sobre el Uruguay. Los ciudadanos parecía estar desilusionados con el elenco político en su conjunto, e incluso con ciertos niveles de enojo ciudadano con la política en general.

Esta sombra no se ha disipado totalmente, pero se ha atenuado de manera considerable. Los partidos políticos parecen haber reaccionado, y recuperado algunas de sus mejores virtudes. Se genera una oferta de 16 pre-candidatos presidenciales en los diferentes partidos, 11 de los cuales son candidatos presidenciales por primera vez.

La enorme mayoría de ellos está haciendo esfuerzos importantes por recorrer el país, generar contacto directo con los ciudadanos, escuchar, y en la medida de lo posible responder a las demandas. Eso es el juego político, eso es la democracia, y reconforta ver que muchas viejas buenas prácticas están vigentes en los partidos políticos del Uruguay.

No hay que olvidar, sin embargo, la existencia de la sombra. Si al final de esta campaña electoral los ciudadanos sienten que fueron utilizados, que hubo promesas vacías, y que los líderes políticos no estuvieron a la altura, las nubes podrían transformarse en tormenta.

Al finalizar el año hay razones para ser más optimista, pero también para llamar a la conciencia de la responsabilidad.

Ficha técnica:

Los datos presentados en este informe fueron elaborados sobre la base del sistema regular de medición de Opinión Pública y Banco de Datos de Equipos Consultores. La última encuesta fue realizada entre el 22 de noviembre y el 10 de diciembre.

El universo de estudio es toda la población de 18 años y más, residente en zonas urbanas de 5.000 habitantes y más, de todo el país. El marco muestral utilizado es el Censo de Población del INE 2011.

La muestra es estratificada, probabilística polietápica con peso poblacional, aplicando cuotas de sexo y edad en la selección final del entrevistado.

La encuesta fue realizada cara a cara, en los domicilios de los entrevistados

Fueron entrevistadas 1442 personas de 18 años y más de edad en 359 puntos muestrales de todo el país. El margen de error esperado para una muestra probabilística de 1442 casos es de +-2.6% considerando un intervalo de confianza del 95%, y para p=q=0,5.

Los resultados están ponderados según voto anterior, región, nivel educativo, edad y condición de ocupación de los encuestados.

El estudio es multicliente e independiente, no realizado para ningún grupo político, empresa o medio de comunicación en particular.

Pregunta:

Como Ud. sabe, en el año 2019 habrá elecciones nacionales, para elegir presidente y parlamentarios. Si las elecciones fueran hoy,  ¿A qué partido votaría?

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