REFORMA TRIBUTARIA: OPORTUNIDADES Y AMENAZAS
Cuando se pregunta específicamente a los uruguayos si escucharon hablar de la Reforma Tributaria, casi siete de cada diez (69%) lo hace afirmativamente, pero quizá el dato más significativo es que casi un tercio de la población (31%) aún ni siquiera escuchó hablar del tema. Este resultado muestra, además, que los niveles de notoriedad de la Reforma avanzaron relativamente poco desde febrero pasado, cuando el conocimiento de la misma era de 65%.
El estudio también consultó a la población su opinión respecto a los efectos que esta Reforma tendría sobre el país en su conjunto, sobre el propio entrevistado, y sobre las empresas uruguayas.
Consistentemente con lo anterior, en todos los indicadores se encuentra que alrededor de la mitad de la población no tiene todavía creencias definidas sobre los efectos que producirá la Reforma: 47% no sabe cómo afectará al país, 55% no sabe cómo lo afectará personalmente, y 54% no sabe cómo afectará a las empresas.
Entre los que opinan, en todos los indicadores aparecen opiniones divididas. El grupo que prevé efectos positivos es razonablemente similar al que prevé efectos negativos, aunque con un matiz relevante. En las percepciones sobre el impacto de la Reforma sobre el país las creencias positivas (29%) superan a las negativas (24%), mientras que en cuanto al impacto personal la situación se invierte, y quienes prevén perjuicios (25%) son un poco más que quienes prevén beneficios (17%). Aunque se trata de un matiz, si esta estructura de opinión se consolida y se replica entre quienes aún no han tomado postura, los juicios sobre la reforma podrían asumir esta característica: percepción de perjuicios en el plano personal / familiar, pero simultáneamente percepción de beneficios para el conjunto de la sociedad.
En términos políticos, los frentistas tienen juicios más positivos sobre la Reforma que quienes votaron al Partido Nacional o al Partido Colorado. 41% de los frentistas cree que la Reforma beneficiará al país mientras 15% opina lo contrario; y 24% cree que lo beneficiará personalmente, mientras 20% cree que lo perjudicará. Entre blancos y colorados, en ambos indicadores quienes prevén efectos negativos superan a quienes opinan lo contrario. Pero, entre los votantes de todos los partidos, el segmento mayor es el de quienes aún no tienen opiniones formadas.
En este contexto,
el estado de opinión sobre la Reforma Tributaria parece representar
oportunidades y amenazas, tanto para el gobierno como para la oposición.
Aún hay un sector muy relevante de la opinión pública
"por convencer", y en estas coyunturas lo habitual es que se produzca
una pulseada entre distintos actores -tal y como estamos presenciando estas
semanas- por posicionar sus argumentos. De la habilidad de unos y otros para
convencer a propios y ajenos, dependerá en buena medida el resultado
de este partido.